La rosarina apostó por una combinación elegante y funcional que ya empieza a perfilarse como el nuevo must de la temporada fría.
Antonela Roccuzzo volvió a demostrar por qué es una de las máximas referente de estilo. Durante su reciente estadía en Nueva York, la rosarina compartió postales que no solo reflejan su gran presente, sino que funcionan como un adelanto exclusivo de lo que se usará en el invierno de Argentina.
Disfrutando del frío neoyorquino, Anto se mostró con un outfit que se aleja de lo deportivo para abrazar una estética nostálgica, despertando el interés inmediato de los críticos de moda: figuras geométricas y tonos marrones. La clave de su look radica en la adopción del #cottagecore, una corriente que está revolucionando las pasarelas y que Antonela decidió traer a la vida cotidiana.

Esta estética apuesta por la vuelta a lo simple y lo natural, dejando de lado las prendas rígidas por telas mucho más livianas y cómodas. En sus fotos, se percibe una vibra romántica que remite a lo artesanal, una tendencia que busca capturar la esencia de una vida sin apuro, incluso en medio del caos de una metrópolis como Manhattan.
Este estilo que anticipó Roccuzzo se caracteriza por el uso de colores suaves y cuadros clásicos, elementos que serán fundamentales en el guardarropa invernal del 2026. Las prendas que definen este movimiento son los vestidos amplios, las blusas relajadas y las texturas que invitan al tacto, priorizando siempre la comodidad absoluta.

